jueves, 5 de marzo de 2009

Ley de Extinción de Dominio

UNA LEY DE IMPOSTERGABLE URGENCIA 

Desde que lanzamos la organización S.O.S., hace casi cien días, uno de nuestros cometidos ha sido el cambio de leyes que permitan a los mexicanos vivir en una nación de leyes y de libertades, democrática, cuyo progreso esté fundado en la paz, el orden, la justicia, la seguridad y la legalidad. 

Por eso es que apoyamos reformas que hagan más eficaz la acción de las instituciones de seguridad, procuración y administración de justicia en contra de la criminalidad y la delincuencia organizada. 

Es evidente que en los últimos años, la capacidad financiera de la delincuencia se ha multiplicado. Por ello actúan cada vez con mayor violencia ya que las organizaciones delictivas cuentan con un impresionante poder corruptor y suficiente dinero para la cooptación. 

Estuvimos de acuerdo y hasta entusiasmados cuando el Presidente Felipe Calderón envió al Congreso de la Unión una Iniciativa Miscelánea en Materia de Justicia penal. 

Ahí estaba incluido un proyecto de Ley de Extinción de Dominio. Con esta ley, todos los bienes relacionados o vinculados con los actos de delincuencia organizada, narcotráfico, secuestro, lavado de dinero, robo de vehículos, trata de personas, terrorismo o cualquier otro delito federal, tendrían que ser transferidos al Gobierno. 

Con estos recursos se construiría un fideicomiso, cuyos fondos serían destinados tanto a la reparación de daño de las víctimas, como a brindar servicios de apoyo y asistencia a los afectados u ofendidos del delito. Por supuesto, el objetivo es golpear de manera contundente a la delincuencia organizada, a los narcotraficantes, ladrones, secuestradores y, en general, a cualquiera que comete un acto criminal que ofende y perjudica a la sociedad. Esta iniciativa fue enviada al Congreso de la Unión el 18 de Septiembre del 2008. Sí, leyó bien. Hace ya casi seis meses. 

El primer obstáculo presentado en San Lázaro fue que el Presidente había cometido un error al enviar algunas iniciativas a la Cámara de Diputados y, otras, a la de Senadores. Que estaban “dispersas”, dijeron los legisladores y añadieron que tendrían que estudiarlas, analizarlas, debatirlas y compendiarlas. No faltaron críticas y algunos se rasgaron las vestiduras clamando que el Presidente Calderón quería instaurar un Estado policíaco. 

Una semana si y otra también, anunciaban que era inminente la aprobación, por lo menos, de la Ley de Extinción de Dominio. Pero, hasta la fecha de redacción de este comentario no ha ocurrido nada. 

El lunes 2 de marzo, la última información es que se iba a convocar a un gran foro público en el que participarían juristas, expertos, académicos, etc. NO se precisó cuándo sería realizado este foro, ni se dio ningún marco de tiempo, algún plazo para concluir una tarea que resulta urgente, impostergable, imperativa. 

Todo parece indicar que las pugnas entre las facciones legislativas han prevalecido para dejar de lado un instrumento legal que es indispensable para coadyuvar en la lucha sangrienta que emprende el Estado Mexicano contra los cárteles que, pese al despliegue impresionante de efectivos militares en varios estados de la República, siguen operando a sus anchas, ejecutando, secuestrando, traficando y sembrando el terror en comunidades enteras. 

No es admisible que los pleitos entre legisladores o las diferencias entre partidos soslayen la importancia y la urgencia de esta ley específica que ya lleva empantanada casi medio año. 

Los representantes del pueblo deben pensar primero en México, en devolver las condiciones elementales de paz y seguridad que merecemos como derecho elemental todos los mexicanos. 

¿Seis meses para analizar, debatir, desmenuzar, compendiar, enmendar y seguir en lo mismo? ¿Acaso no se dan cuenta que, cada día, en algún lugar de nuestro país se siguen dando granadazos contra puestos policiales, luchando en las calles con sofisticadas armas que proceden de contrabando desde Estados Unidos? ¿Qué esperan los encargados de hacer las leyes para cumplir con el deber que les encomendó el pueblo mexicano?

Alejandro Martí 

Nuestra gran tarea es invitar a sumarse a nuestra causa a tus amigos y familiares enviándoles este mismo correo. De esta manera, estaremos al tanto de los temas que nos atañen como sociedad. Con un mínimo de 3 correos que cada uno de nosotros envíe, seremos la voz de millones de mexicanos que rechazamos la impunidad, la corrupción porque queremos vivir en paz. 

Súmate a SOS aquí 

miércoles, 14 de enero de 2009

Isabel Miranda Wallace: Cazadora de secuestradores


Es una mujer que podría ser una "cazadora" de secuestradores. Isabel Miranda Wallace hizo lo que las autoridades del Distrito Federal no pudieron: investigó y dio con los responsables del plagio y asesinato de su hijo. 
No ha sido en vano que durante 3 años haya indagado cuentas bancarias o rastreado llamadas telefónicas, ni que haya colocado siete espectaculares donde exhibía a los presuntos responsables del delito contra su hijo, Hugo Alberto Wallace, cometido el 11 de julio de 2005. Miranda Wallace se convirtió en la madre de familia que logró acorralar y capturar a cinco de los seis implicados en ese plagio. 
Justo como le pasó a su único hijo, una quinceañera también fue secuestrada. Sólo que ella duró 219 días viviendo en un agujero, debajo de una casa del fraccionamiento Villa Bonita, en Culiacán. 
Y con toda su experiencia, a través de una entrevista telefónica, Miranda Wallace pide a los ciudadanos de Sinaloa que denuncien a quienes cometen estos delitos. 
"La población a veces es indolente y no denuncian las cosas que ve mal hechas; porque de que hay corrupción dentro de la autoridad, la hay. Yo creo que aquí debemos hacer algo que en el DF se está empezando a dar y es: 'denuncio ante un medio de comunicación y denuncio anónimamente ante las autoridades'. Entonces dejan constancia de estas denuncias para que la autoridad no pueda ser omisa", propuso. 
El lunes, un grupo de elementos de la Unidad Especializada Antisecuestros capturó a Ariel Alberto Sánchez, un abogado presunto líder de la banda de plagiarios que mantuvo a la niña raptada desde el 11 de marzo de 2008 y liberada hasta el 16 de octubre, cuando la familia pagó por su rescate. Un día después, María Magdalena Rojas Blanco, "Sugey", fue encontrada en el lugar del secuestro y detenida con más de 2 millones de pesos. 
"De verdad no entiendo como si ellos (los secuestradores) también vienen de una mujer, cómo pueden ser capaces de dañar a muchas mujeres, como en este caso a la niña. Cómo son capaces de propinarle a otros lo que ellos no quisieran que les hicieran", expresó Miranda Wallace. 
Para la madre de Hugo Wallace, la corrupción y la venta de información a los delincuentes son las principales razones por las que no se atrapa a los demás delincuentes. 
"Si la autoridad quisiera, iría por las personas que dañan a la sociedad, pero no quieren", dijo, "encima de que no ayudan (los policías) todavía venden información a los delincuentes para que no se dejen detener". 
Miranda Wallace se compadeció de la familia de la menor afectada, pero les pidió que el secuestro de la niña no se vuelva sólo un número. 
"Les envió mi pésame en el sentido de ver atravesada una situación tan dura para una menor de edad... Esto no debe quedar como una estadística más. Ojalá que ellos cooperen para que este individuo no salga de la cárcel y detengan a los demás". 
"Que las autoridades de Sinaloa pongan todo su empeño, su esfuerzo, en darle a la ciudadanía lo que por derecho les corresponde y eso es garantizar la seguridad y el libre tránsito de los mexicanos", exigió al Gobierno del Estado. 
Aunque ella aseguró que no tuvo el apoyo de la policía investigadora, informó que según sus propias indagaciones algo salió mal en el secuestro de su hijo. Es por eso que lo mataron. 
Una bailarina sirvió como carnada para invitarlo al cine y Hugo Wallace llegó hasta un departamento, donde lo golpearon hasta dejarlo inconsciente. Luego murió. 
Antes de deshacerse del cadáver de la víctima, le vendaron los ojos y le tomaron fotos para simular que seguía vivo y así pedir dinero por su rescate. 
"Ahora sabemos que en el baño de Perugino número 6 departamento 4, cercenaron su cuerpo", comunicó la mujer a través de su página de internet Altoalsecuestro. 
Sin embargo, uno de los supuestos autores intelectuales aún se encuentra libre, pero la madre de Hugo asegura que lo encontrará. 
"Él debe de estar ahorita muy preocupado porque sabe que lo voy a cumplir y que voy a dar con él", advirtió.

sábado, 10 de enero de 2009

En Ocotlán 5 mil personas alzaron su voz

 En Ocotlán, cinco mil voces se hicieron una en contra del gobierno municipal, encabezado por el panista Absalón García Ochoa. Jóvenes, amas de casa, trabajadores, estudiantes, personas de distinta condición económica, religión y partido político: todos se fundieron en una sola intención: justicia. No sólo para el joven Fernando López Alejandre, asesinado por un policía ocotlense el 1 de enero de 2009, sino también para todos aquellos que han sido víctimas de la “fuerza pública”. Para llegar a eso no es suficiente la renuncia de Filiberto Ortiz Amador, el Pinto —o el Dálmata, como le llaman ahora algunos en la ribera—, sino que desaparezcan los poderes e incluso que el alcalde García Ochoa deje el cargo. Para cinco mil ocotlenses, que juntos entonaron un “ya basta” a los abusos del poder, eso sería hacer justicia.

La que ha sido la concentración popular más importante en la historia de Ocotlán comenzó ayer a las 10:10 am, cuando el contingente encabezado por los padres del joven asesinado, Luis Fernando López Lara e Imelda Alejadre Ávila, salió de la estación del ferrocarril rumbo a la plaza principal.

Iniciaron su trayecto sobre la calle Oxxnard, después siguieron por Juárez. Conforme la masa avanzaba, más personas se adherían a ella. Varios jóvenes estudiantes y músicos, muchos de ellos compañeros de Fernando —él era bajista de una banda—, portaban pancartas con leyendas en contra de los actos de Filiberto Ortiz Amador. Otras personas sostenían una larga manta en la que se podía leer: “La voz popular es la voz de Dios”.

Tras media hora de caminata, el grupo finalmente arribó a la plaza principal, donde ya estaba concentrado un importante número de personas para apoyar moralmente a la familia López Alejandre. La procesión siempre estuvo vigilada por policías vestidos de civiles.

En algunos momentos se escuchaban frases como “culeeeerooo”, en alusión a que Absalón García Ochoa no estaba presente en la manifestación.

Aproximadamente a las 11:00 am, Luis Fernando López e Imelda Alejandre, flanqueados por sus dos hijas, y por representantes de los medios de comunicación y de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), se apostaron frente a las puertas de la Presidencia Municipal, donde solicitaron ingresar para colocar una veladora en el escritorio de García Ochoa. Al principio los policías estaban reticentes; finalmente les permitieron el acceso. Subieron por la escalera hacia la segunda planta y colocaron la veladora.

De regreso en la calle, el padre de Fernando López se encaminó hacia una camioneta en donde estaba el equipo de sonido y tomó el micrófono. A su lado, apretándole el brazo, estaba su esposa Imelda. Con la voz entrecortada, Luis Fernando recordó a su hijo asesinado. “Ya basta”, dijo en varias ocasiones, y agradeció el apoyo demostrado por los asistentes a la manifestación. Enseguida los invitó a depositar las veladoras al pie de la barda de la Presidencia Municipal.

De pronto, salieron por los aires dos huevos que se fueron a estrellar directamente en la pared superior del edificio municipal. Casi instantáneamente, varios jóvenes, encapuchados y algunos con palos en las manos, quisieron ingresar por la fuerza a la Presidencia Municipal.

Una voz por el micrófono los conminaba para que guardaran la calma: “Esto no es con violencia, Fernando no quería la violencia”, insistía a grito abierto por el altavoz.

Después, Imelda Alejandre se apostó frente a la puerta del edificio, tomó el micrófono y con decisión conminó a los jóvenes a que cesaran sus intenciones de violentar el acto: “Fernando no merece la violencia; la marcha es silenciosa y no es violenta”. Los demás asistentes abrieron una brecha, de tal forma que los agitadores quedaron solos y aislados de los demás, por lo que decidieron retirarse y todo regresó a la calma.

Entre otras cosas, los manifestantes anunciaron que solicitarán juicio político contra el alcalde y exigieron que se detengan los abusos de parte de sus autoridades.

Aseguran que hay más personas desaparecidas

En Ocotlán, las historias de abuso por parte de la policía municipal que dirigía Filiberto Ortiz Amador, el Pinto, son muchas. Incluso, hay personas, y no pocas, que hablan de la desaparición de sus seres queridos a manos de los uniformados.

Ayer, durante la marcha silenciosa y la posterior manifestación de repudio por la muerte del joven Fernando López Alejandre, estos testimonios fueron constantes.

“Queremos pedirle al señor gobernador que le preste atención a un pueblo que está sometido por asesinos, que no está haciendo bien su trabajo. Ya estuvo suave, no queremos que nos maten ya”, afirmó llorosa Mariela, que trabaja en una escuela primaria.

Otra mujer, quien pidió que solamente se publicara su primer nombre, Teresa, aseguró que a su hijo de 20 años de edad los policías lo metieron a las celdas, “lo golpearon, lo amarraron por atrás y le rompieron las costillas, lo dejaron adentro tres días. Queremos justicia, que nos oiga el señor gobernador, que nos oiga”, pidió la desesperada mujer.

Otra persona, vecina de la colonia Arboledas, denunció que hace dos años un vecino salió de su casa para ir a su trabajo “y desapareció, ya no regresó, y dejó una bebé de un año. Hay muchos, muchos desaparecidos”. “Aquí también está el caso de Juan Carlos Ibarra Arrañaga, de 22 años de edad, quien también desapareció de su casa y nunca regresó”.

En el momento en que transcurría la manifestación por la muerte del joven Fernando, entre testimonios de abusos, se informó que dentro de un auto Nissan, en una comunidad cercana a la cabecera municipal, había sido encontrado el cadáver de una persona, muerta por arma de fuego.

“Ya estamos hartos, queremos que nuestro pueblo sea el de antes, que nos apoye el gobernador, que se vaya Absalón”, una y otra vez decía, llorosa, Mariela.

viernes, 14 de noviembre de 2008

¡Cuidado con las relaciones por internet!



Desde El Salvador, hace cuatro años Beatriz conoció por Internet a quien se convertiría en su esposo. Entonces ella tenía 21 años de edad y la esperanza de encontrarse con el amor que conoció a través de una computadora. 
La jovencita hizo todos los trámites legales y viajó a Guadalajara, donde se encontró con Carlos Villalpando Acosta, 13 años mayor que ella, desde ese momento acordaron casarse y permanecer juntos en Mazatlán. 
Sin embargo, el amor se fue acabando y supuestamente Beatriz poco a poco fue violentada y maltratada en el negocio de su pareja, un cibercafé ubicado en el Centro Histórico y desde donde el mes pasado fue rescatada por personal de Atención a Víctimas del Delito. 
De acuerdo con un informe oficial, la jovencita presuntamente fue obligada a trabajar hasta 15 horas diarias sin derecho a pago y en condiciones de humillación. 
Al parecer, su esposo también le prohibió comunicarse con su familia de El Salvador, pero ella la llamaba desde un teléfono público cuando salía a dejar ropa a la lavandería. 
"Les decía todo lo que pasaba, las carencias, las condiciones, los maltratos...", confió una fuente cercana a la investigación. 
La primera instancia en intervenir fue la PGR, de ahí el caso pasó a manos del Estado de Sinaloa; tras una investigación, personal de Atención a Víctimas de la región sur rescató a la joven con todo y sus tres hijos de 3, 1 y dos meses de edad. 
"Las personas entraron y la preguntaron si quería ir a un refugio. Hay una declaración donde asegura que no fue obligada; la familia de la jovencita también respaldó el apoyo que se le brindó a la muchacha", explicó la fuente a condición de anonimato. 
Una vez liberada, Beatriz reveló sus angustias y todo lo que vivió en el cibercafé de este puerto. 
"Dijo que además de cámaras había micrófonos, porque una vez no le cobró a una persona y el marido bajó para preguntarle porque no le había cobrado. Entonces supo que también escuchaba todo lo que ella decía", narró el funcionario consultado. 
Sin embargo, por estas acciones actualmente el personal de Atención a Víctimas está siendo investigado por supuesta sustracción de menores y el esposo de Beatriz ya interpuso un amparo contra las acciones de la justicia. 
"Asegura que tiene derecho a convivir con sus hijos y ha mandado a varios abogados a intimar a las personas implicadas en este caso. Manda a sus abogados y exigen saber dónde están la mujer y sus hijos", agregó el funcionario estatal. 
Beatriz describe a su esposo como un experto en computadoras y teme que sea rastreada por Internet, el mismo medio que la llevó hacia él hace 4 años. 

domingo, 31 de agosto de 2008

Iluminenos México

Iluminenos México

Hasta las 19:00 horas más de 80 mil personas habían recorrido Reforma del Angel a la avenida Juárez, informó la SSPDF. A las ocho de la noche en el Zócalo se cantó el Himno Nacional.

Decenas de miles de asistentes a la marcha contra la inseguridad entonaron el Himno Nacional y encendieron veladoras -en punto de las 20:00 horas- a su arribo al Zócalo capitalino y desde el Ángel de la Independencia.

"¡Lo que queremos es vivir en paz, lo que exigimos es seguridad!", clamaron los participantes en la marcha "Iluminemos México", los cuales depositaron veladoras en torno al asta bandera de la Plaza de la Constitución.

Entre gritos de “¡México!, ¡México!, ¡México!” y “¡Ya basta de violencia!”, inició la marcha ciudadana que exigió a las autoridades poner un alto al crimen organizado que lacera y ensombrece la paz del país, según un despacho de Notimex.

Desde antes de las 18:00 horas, la marcha -conformada por niños, jóvenes y adultos- avanzó sobre Paseo de la Reforma para dirigirse al Zócalo de la ciudad.

Vestidos de blanco y con veladoras, el contingente rebasó la glorieta de la Palma rumbo al primer cuadro de la ciudad.

A su paso, en ambos sentidos de Reforma, decenas de personas se unieron a la multitud, la cual fue resguardada por más de tres mil elementos policiacos.

La gente llegó de tantos puntos a esa avenida, que la descubierta no se distinguía.

Por su parte, muchos participantes se dirigieron directamente al Zócalo capitalino y en grupos esperaron a los que marchaban sobre Madero.

Según reportes preliminares de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), hasta las 19:00 horas, más de 80 mil personas recorrieron Paseo de la Reforma desde el Ángel de la Independencia hasta al cruce con avenida Juárez.

Tras depositar su veladora en alguno de los caminos trazados de manera espontánea, las personas desalojaron el Zócalo y las calles Francisco I. Madero, 5 de Mayo, 16 de Septiembre, 20 de Noviembre y Pino Suárez, indicaron medios radiofónicos.

De acuerdo con elementos de la Cruz Roja Mexicana no se reportaron incidentes, por lo que la marcha tuvo un saldo blanco.

Iluminemos México

México se tiñe de blanco contra la violencia que azota el país

Velas, ropa blanca, impermeables y una fuerte emotividad fueron los principales ingredientes de la manifestación con la que este sábado decenas de miles de personas ocuparon el centro de Ciudad de México para mostrar su indignación por la ola de violencia que azota al país.

Tres horas duró la marcha, bautizada como "Iluminemos México", y que estuvo plagada de cuestionamientos a la labor de las autoridades contra el crimen organizado, responsable este año del asesinato de unas 3.000 personas.

Tras un fuerte aguacero, comenzó el recorrido por el Paseo de la Reforma, desde el emblemático monumento al Ángel de la Independencia hasta el Zócalo, una de las plazas más grandes del mundo con una superficie de 20.000 metros cuadrados.

Entre los participantes familias enteras, con abuelos y niños en cochecitos. Agitaron banderas mexicanas y pancartas con el lema "Ya basta", mientras gritaban consignas como "Queremos paz y seguridad" o "México unido jamás será vencido".

"Hoy se ve más gente que hace cuatro años", afirmó a Efe el trabajador de la Cruz Roja Alfredo Flores, en alusión a una marcha similar realizada en 2004 por el mismo motivo y que congregó a cerca de un cuarto de millón de personas.

A pocos metros, el director editorial del diario "El Universal", Raymundo Riva Palacio, que asistió al acto como observador, coincidió en que parecía haber más manifestantes que en la protesta precedente, pero hizo hincapié sobre todo en que la gente estaba "más enojada".

"Es muy frustrante, es la tercera marcha en once años (1997, 2004 y 2008) y las demandas son las mismas", se lamentó, antes de acusar a las autoridades de "cínicas" por apoyar esta "medida de condena" cuando, en su opinión, ellas son en realidad el objeto del repudio.

En las calles se encontraban también una hermana de la cantante Thalía y el popular presentador de televisión Adal Ramones, ambos objeto de secuestros en el pasado.

Durante la manifestación, el empresario Alejandro Martí, padre de un adolescente de 14 años que hace unas semanas fue secuestrado y asesinado presuntamente con la connivencia de policías, lanzó un mensaje de unidad pese a su reciente reclamación a las autoridades de que renuncien si no pueden hacerse cargo de la situación.

"No queremos confrontaciones ni pleitos partidistas, queremos que todo el mundo luche por un México mejor, eso es lo que la ciudadanía pide. Fuera la corrupción, fuera la impunidad", afirmó.

Medidas contra la inseguridad


El trágico caso del joven Fernando Martí derivó en la convocatoria de la marcha y forzó a las autoridades de todo el país a pactar un paquete de medidas contra la inseguridad en un Consejo de Seguridad Nacional celebrado hace diez días.

Debido a la estrechez de la vía y a la suma de nuevos manifestantes, la marcha se ralentizó a pocas manzanas del Zócalo, en la calle Francisco I. Madero, cuyos adoquines resonaron con los cánticos de "México quiere paz" y "Resultados o se largan".

"Quiero sentir la confianza y la seguridad al salir de casa", se leía en la pancarta que agitaba Haridelle Nieto, vecina del barrio Ciudad Satélite, que se quejó amargamente de haber sido objeto de dos asaltos en los últimos seis años, uno de los cuales le costó el coche.

La marcha contó con una fuerte participación de ciudadanos de clase media y alta que se fundieron con el resto de ciudadanos al llegar al Zócalo. Al respecto, el joven César Pérez advirtió de que "el tema de la seguridad ya no afecta nada más a la gente que tiene mucho dinero, sino a todos".

Pérez perdió a su hermana de 21 años hace un lustro en el barrio popular de Iztapalapa, cuando unos asaltantes que pretendieron robarle el coche le dispararon a quemarropa.

"Queremos resultados, que se vea la diferencia. Uno ya no sabe de quién cuidarse, hasta los policías te roban", denunció.

Al caer la noche en el Zócalo comenzaron a sonar las campanas de la Catedral Metropolitana y los manifestantes, con velas encendidas, entonaron el himno mexicano, justo antes de que se desatara de nuevo la lluvia y la multitud se dispersara silenciosa.

Este domingo termina una de las semanas más sangrientas de los últimos meses en México, saldada con decenas de muertos.

Entre ellos dieciocho personas que fueron decapitadas, al parecer traficantes de drogas, en el estado de Yucatán, en el sureste del país, y dos mujeres y dos niñas que murieron en su domicilio del estado sureño de Guerrero, en un ataque a tiros de supuestos sicarios del narcotráfico.

sábado, 30 de agosto de 2008

Unidos en contra de la delincuencia

Las veladoras son el símbolo de esta marcha

A participar para iluminar a México

¡No lo Permitas! se suma a la protesta que habrán de hacer millones de mexicanos este sábado 30 de agosto a través de la marcha contra la inseguridad denominada “Iluminemos México”.

En la ciudad de México, este movimiento masivo comenzará a las seis de la tarde en el Ángel de la Independencia y de ahí el contingente partirá hacia el Zócalo del Distrito Federal, iluminando el Paseo de la Reforma con velas, ya que cada manifestante portará veladoras como símbolo de protesta.

Pero nuestro compromiso no termina ahí. ¡No lo Permitas! se suma al malestar social por la falta de seguridad pública y el aumento del crimen. Por eso trabajamos desde hace varias semanas en conjunto con el Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (ICESI),organización que abre la puerta a la denunciar de delitos y evitar que los delincuentes sigan abusando de la sociedad.

¡No lo Permitas! te ha venido informando de la problemática de la inseguridad, y te vincula al sitio del ICESI, www.notecalles.org.mx, donde puedes denunciar de forma anónima si eres víctima o testigo de algún delito.

El compromiso de ¡No lo permitas! con el ICESI, México Unido Contra la Delincuencia, y todas las organizaciones que luchan por un México más seguro, es total. Nos sumamos al conjunto de fuerzas para alzar la voz, para que se escuche el reclamo de la sociedad y para que se oiga en todos los rincones del país el grito de “¡Ya basta!” en contra de los delincuentes.

Queremos que a partir de ahora aproveches el alcance de ¡No lo Permitas! como portal de internet. A través de blogs, podcasts, y videos, los formatos propios de la era digital, tú podrás manifestarte contra la delincuencia y sumarte a este frente común.

México, campeón de secuestro

México ya logró obtener un primer lugar. De manera vergonzosa hay que decir que esta ‘medalla de oro’ se obtuvo en el número de secuestros, con lo que desplazó a Colombia al segundo lugar, país que históricamente mantenía la primera posición.

Aunado a un mayor número de secuestros, algunos casos han tenido un gran impacto en todos los escollos de la sociedad, como el del menor Fernando Martí y el recién conocido, el plagio de Silvia Vargas Escalera, hija del exfuncionario Nelson Vargas.

Por ello, la sociedad civil se ha unido de nueva cuenta para manifestarse en contra de la violencia y la inseguridad que se vive en el país, pues cada vez se agravan más estas problemáticas.

De acuerdo con cifras oficiales, del año 2002 al 2007 la incidencia de secuestros en México pasó de 540 a 785 y el Ministerio Público Federal recibe al menos 136 mil denuncias al año, mientras que en el fuero común se atienden un millón 538 denuncias.

No te calles, alza la voz, grita “¡Ya basta!” y hazte sentir en esta lucha contra la delincuencia participando en la marcha “Iluminemos México”. No faltes, súmate al reclamo y sé parte activa de la lucha contra la delincuencia.

lunes, 4 de febrero de 2008